Medios mejores que ganen más

Por Blanca de Lizaur, PhD, MA, BA, Especialista en contenidos.

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Mes: octubre 2011

© Yuri Arcurs
Para gente de medios Para: Revista

¿Leen? …NO ES CULPA SUYA, SINO DEL QUE LOS HIZO COMPADRES…

El presente artículo hace un análisis del consumo cultural que se daba en México a fines del siglo XX. En el tiempo transcurrido desde que fue publicado, sin embargo, los tirajes de revistas y las ventas de otros medios, se han derrumbado: Varias de las revistas que menciona como más vendidas (y varios periódicos nacionales), han ya desaparecido de la circulación, y otras han visto su tiraje auditado y reducido a menos de la cuarta parte, como consecuencia del problema analizado en este artículo: Los creadores, productores y distribuidores de obras, tanto «cultas» (prestigiadas) como populares, se han alienado de sus públicos; y por contestar sus valores, ideas y creencias -por oponerse a ellos sistemáticamente-, han perdido su confianza. Y también su consumo.

Esto es: Cuanto este artículo decía, sigue vigente, incluyendo el que la gente sí está leyendo, aunque no lo que quisieran algunos. Y al final esto es más positivo para la sociedad en muchos sentidos, que el mantener el consumo intensivo de obras prestigiadas pero que corroen el tejido social y cultural de la población.
Lo que hemos vivido es un desplazamiento del segmento mayor de los públicos promedio, a obras que reflejan mejor sus valores, ideas y creencias, como cabía esperarse en orden a la sobrevivencia del grupo social y de su cultura.

Cualquiera podía haberlo predicho desde la antropología social y la teoría de sistemas. Nosotros nos cansamos de gritarlo a los cuatro vientos entonces, ante la incredulidad de muchos. Ahora los medios ven su sobrevivencia en peligro, es verdad; pero la sociedad en cambio da señales de un vigor y una intuición certeras, que sin dudarlo producirán nuevas obras, lejanas a las agendas de contenidos a las que nos han «acostumbrado» tantos medios, y que gozaremos –no todos nosotros, pero sí la mayoría– como no habíamos podido hacerlo en mucho, mucho tiempo…

Para todos Para: Revista

LA CÁNDIDA LETRA-IMPRESA y su olvido de “lo normal”…

La escolarización moderna occidental, produce un determinado tipo de mentalidad y privilegia un cierto tipo de inteligencia y habilidades, pero no todas las posibles.
Existen otras, como las que la cultura oral valora y desarrolla, y que son innatas a nuestra especie.
Tener presente esto ayuda a sopesar mejor la realidad, y a tener una opinión enterada, valiosa, más acertada, sobre lo que estamos viviendo –no sólo el cambio de paradigma de mentalidad, por ejemplo, sino también otros conflictos como el de Chiapas (México)–.

Este artículo es una versión sumamente breve, de difusión, de otro largo, especializado, que difundió en su momento la Revista Digital Universitaria de la UNAM.

Utilizada como portada del vídeo en la sección Multimedia
Multimedia Para todos Para: Videos

Cuándo y POR QUÉ MUEREN LOS MEDIOS de comunicación

Se dice que la Revolución Digital –el surgimiento de internet, de los teléfonos móviles (celulares), etc.– hirieron de muerte a los medios electrónicos tradicionales (radio, televisión, y cine), lo mismo que a los de papel.
No obstante, cuando uno estudia las estadísticas de ventas y consumo en la mayor parte del mundo –y particularmente en el mundo Occidental–, uno descubre que la crisis de credibilidad, de alcance y financiera, comenzó mucho antes.
En esta conferencia se hace un repaso de cuándo y por qué, a lo largo de la historia, han muerto medios de alcance mayoritario que parecían indestructibles, y se explica el porqué.

© Caraman
Para gente de medios Para: Revista

LO QUE LOS INTELECTUALES LEEN …a escondidas

Una revisión a lo que los intelectuales leen a escondidas, nos permite concluir que consumir solamente obras prestigiadas, «cultas», no es posible. No lo es porque las obras exaltadas en los últimos cien años, son generalmente sórdidas, deprimentes, amargas y desesperanzadoras… –nocivas, como veremos en artículos posteriores, incluso para nuestra salud–. Esto explica que la gente en general, e incluso los más «intelectuales», prefieran leer otro tipo de obras –las populares–, aunque hacerlo no les ofrezca a muchos el prestigio académico o intelectual que tanto valoran. Lástima que cuanto ha mermado la capacidad de gustarnos de las obras «cultas», esté siendo copiado por los difusores de obras populares, reduciendo también el placer que sus obras nos pueden ofrecer…

Para todos Para: Revista

¿Sin remitente puede haber …“DISPAROS DE VERDAD”?

En 1995-6 comenzó a operar en México una nueva teledifusora. Se decía que se transmitía desde Miami, pero nadie sabía a ciencia cierta de dónde provenía la señal. La programación era interesante, y estaba compuesta principalmente por noticias y documentales. La publicidad prometía difundir sólo la verdad a una nación que tenía hambre de ella. Y pese a esto, sus noticieros (telediarios) ni siquiera mencionaron la multitudinaria megamanifestación nacional (con réplicas masivas simultáneas en las principales ciudades del país), que repudiaba los acuerdos firmados por la delegación mexicana en una conferencia mundial de población. Este tipo de incongruencias se da todos los días y en todos los medios –internet incluido–; y el lector experto las emplea para filtrar la información que le va llegando, y para descubrir (a pesar de las agendas políticas, ideológicas y económicas) la verdad –la verdadera imagen de la realidad–. En el tiempo transcurrido desde entonces, aquel canal de televisión quebró, cambió de manos, cambió de programación, pero nunca recuperó el público que ansiosamente lo había buscado inicialmente. El público es bastante más listo de lo que se cree.